El acceso al agua potable y un saneamiento adecuado es un factor fundamental para el desarrollo humano y desde julio de 2010 está reconocido como un Derecho Humano por la Asamblea General de las Naciones Unidas. Según datos de 2015 de Naciones Unidas, 783 millones de personas no tienen asegurado el acceso al agua potable y 2.400 millones de personas no tienen garantizado un saneamiento adecuado. En el día 22 de marzo se celebra el Día Mundial del Agua, el Fons Menorquí de Cooperació hizo un llamamiento a la ciudadanía y a los representantes políticos a garantizar el acceso a los recursos hídricos.

La falta de acceso al agua, provocada por el cambio climático, y el desbaratamiento del recurso son dos de los problemas globales a los que el Fondo dedica progresivamente más esfuerzos y que se encuentran incluidos en la línea prioritaria del Fondo (sostenibilidad, cambio climático y agua), ligados al sexto Objetivo de Desarrollo Sostenible para el 2030 de Naciones Unidas.

En el caso de América Central el cambio climático se manifiesta en sequías cada vez más pronunciadas en el tiempo y  magnitud, seguidas de grandes inundaciones. En el último año el Fons ha puesto en marcha dos proyectos de emergencia en la zona, todos relacionados con estos fenómenos cada vez más frecuentes.

Asimismo desde el área de Proyectos de Cooperación este año se dedican 219.900 euros a financiar cuatro proyectos para garantizar el acceso y el uso responsable del agua. El proyecto más destacado, para su longitud en el tiempo, se ubica en la Isla de Ometepe (Nicaragua) actualmente Reserva de la Biosfera y ligada a Menorca. El programa a Ometepe está dividido en diferentes proyectos y tiene una duración de seis años, aunque la colaboración del Fons con la zona comenzó años atrás.

Proyectos de Cooperación del Fondo relacionados con el acceso al agua:

  • “Gestión de recursos ambientales y residuos sólidos, desarrollo social y económico sostenible” (70.000 euros). Proyecto de la Asociación Tecuilcán destinado a la población campesina y rural de la isla de Ometepe (Nicaragua). Pone énfasis en contribuir al desarrollo de la población y mejorar el acceso al agua y saneamiento. A través de formación, inversiones y mejora de las parcelas de los agricultores, se quiere disminuir la contaminación ambiental y que jóvenes y mujeres logren insertar dinámicas de emprendimiento para generar ingresos y armonizar la relación entre las personas y recursos.
  • “Mejora de las condiciones de saneamiento en la comunidad territorial de Tassift” (70.000 euros). Proyecto de la Asociación ADEO-Oued Laou a la común territorial de Tassift (Tetuán, Marruecos) para mejorar la prestación del servicio de gestión de los residuos líquidos y responder a la problemática de polución acentuada por la gran expansión del tejido urbanístico. Además de actividades de sensibilización a la hora de gestionar los desechos, destaca la difusión de fomes de saneamiento de bajo coste para zonas montañosas y la implementación de un proyecto piloto de gestión de aguas residuales.
  • “Empoderamiento y liderazgo de mujeres y jóvenes con enfoque al derecho al agua y saneamiento” (39.900 euros). Proyecto del Sindicato de Trabajadores de la Enseñanza Intersindical (STE-i) a Guatemala que propone formar tanto a docentes como mujeres y jóvenes mayas en el saneamiento adecuado y la buena gestión del agua. Contempla también el seguimiento de huertos familiares ecológicos y actividades del fomento de los derechos humanos, especialmente, con respecto al agua.
  • “Mejora de la capacidad de respuesta de mujeres campesinas frente a los riesgos de sequía” (40.000 euros). Proyecto de la Asociación comunitaria unida por el agua y la cultura a Comasagua (El Salvador). Se busca mejorar la capacidad de respuesta de mujeres campesinas frente a los riesgos de sequía. Se trabaja, así por contrarrestar la feminización de la pobreza. Las actividades van enfocadas a la educación y la prevención, por lo que se desarrollará una escuela de formación y sensibilización en género y manejo de desastres.

Con estos proyectos el Fons Menorquí pretende hacer frente, entre otras situaciones, a la feminización de la pobreza, y ayudar a optimizar los recursos naturales para el desarrollo de la población, especialmente la campesina.

El impacto de la falta de servicios de agua potable y saneamiento recae principalmente sobre los sectores con mayor pobreza y establece un vínculo entre estos servicios y las dimensiones de la pobreza, salud, educación, género e inclusión social, el ingreso y el consumo. Por eso mismo desde el Fons Menorquí de Cooperació quiere invitar a la sociedad a conmemorar el Día Mundial del Agua e instar a las administraciones a trabajar conjuntamente en la territorialización de los ODS – Objetivos de Desarrollo Sostenible, concretamente el número 6, garantizar el derecho al Agua limpia y Saneamiento.